En un contexto interior como es un espacio de venta, donde la
satisfacción y comodidad del cliente es faceta prioritaria en la
línea de actuación, no puede desconocerse la extrema trascendencia
que tiene el diseño en cuanto refleje la dimensión humana y el
tamaño corporal. Por ejemplo, la interfase entre el usuario y los
distintos tipos de mostradores y vitrinas debe ser de la mejor
calidad.
Para que el diseño de un local de venta sea un éxito, otro aspecto a
vigilar es que los artículos que se expenden gocen de buena
visibilidad desde el interior y el exterior, causa por la que la
altura de ojo de los observadores de menor y mayor tamaño y el
conjunto de implicaciones geométricas han de acomodarse
correctamente.
La altura del mostrador de empacar, el tamaño de los vestidores, las
dimensiones del departamento de zapatería y la circulación entre los
artículos y alrededor de los mismos han de adaptarse al tamaño
corporal de muy distintas personas. Todas estas peculiaridades de
los espacios de venta se analizan meticulosamente en nuestros
desarrollos que componen nuestra gama de productos y servicios
colocándonos así como la mejor estrategia para sus proyectos y
exhibiciones.